¿Alguna vez te has quedado en medio de la carretera por un fallo de la batería? ¿Te has encontrado en medio de un viaje con tu autocaravana con falta de energía para tu cocina eléctrica o para tu nevera? Esto será muy difícil que te vuelve a pasar si compras una batería AGM.
¿Qué es una batería AGM?
Una batería AGM es un acumulador de energía de plomo-ácido sellado. En su interior cuenta con separadores de fibra de vidrio que se encargan de absorber el electrolito líquido como una esponja. Esto hace que sea un producto seguro evitando fugas y derrames.
Sus usos más popularizados son como baterías para arranque de coche, ya que las baterías AGM destacan por su alta potencia de carga en cortos espacios de tiempo. Otra de las interesantes soluciones que aporta las baterías es como suministro de energía para casas de campo, viviendas en zonas ailadas, y para sus sistema de seguridad o iluminación.
Beneficios que ofrece una batería AGM:
- No requieren mantenimiento.
- Alta resistencia a las vibraciones (ideal para su uso en vehículos)
- Carga más rápida
- Alta seguridad por su composición sellada
- Extensa durabilidad. Si realizas un uso recomendado puedes disfrutar de este batería agm de 4 a 7 años de duración.
¿Qué elementos componen una batería AGM?
Vamos más allá y nos metemos dentro de una batería AGM. ¿Qué elementos la componen? Aquí lo explicamos:
- Placas de plomo. Se trata de dos placas, una positiva y otra negativa. Están hechas de una aleación de plomo y se sumergen en el electrolito líquido.
- Electrolito. Simplemente, es una solución de ácido sulfúrico diluido. Es el principal actor de la reacción electroquímica que ocurre dentro de una batería AGM.
- Estructura de fibra de vidrio absorbente. Son otro componente clave de las baterías AGM. Son las encargadas de absorber el electrolito líquido y de distribuirlo equitativamente por todas las placas. Ayudan a evitar fugas y derrames.
- Separadores. Los separadores son láminas porosas colocadas entre las placas positivas y negativas para evitar cortocircuitos internos. Gracias a estos separadores permiten que los iones cargados se muevan entre las placas, permitiendo el flujo de corriente eléctrica mientras evitan el contacto directo entre las placas.
- Caja y tapa. La batería AGM está contenida en una carcasa que está sellada para evitar fugas de electrolito. La caja y la tapa están fabricadas con materiales resistentes a los impactos y al calor, como el polipropileno, para proteger los componentes internos de la batería y mantener la integridad estructural.
Elegir una batería AGM no es solo comprar un componente para tu coche; es comprar la seguridad de que, cuando necesites potencia, ella responderá. Ya sea para cruzar el país en tu camper o para asegurar que tu coche de alta gama rinda como el primer día, la tecnología AGM es la compra más inteligente.