Existen 3 tipos de instalaciones de autoconsumo fotovoltaico: individual, colectivo y compartido. El autoconsumo fotovoltaico puede ser individual, para una sola vivienda o local; colectivo, compartido entre vecinos o comunidades; y compartido, distribuido a varios puntos de consumo, incluso a distancia. Cada tipo se diferencia por dónde se consume la energía y cómo se gestionan los excedentes.
En la última década, el autoconsumo fotovoltaico ha vivido un gran avance en la sociedad. Gracias al uso de placas solares podemos disfrutar de nuestra propia energía, dependiendo menos de las compañías eléctricas. Sigue leyendo este blog:
Tipos de autoconsumo fotovoltaico
El autoconsumo fotovoltaico puede ser individual, para una sola vivienda o local; colectivo, compartido entre vecinos o comunidades; y compartido, distribuido a varios puntos de consumo, incluso a distancia. Cada tipo se diferencia por dónde se consume la energía y cómo se gestionan los excedentes.
Autoconsumo individual
Es la modalidad más habitual en viviendas unifamiliares. Destaca porque estas instalaciones consumen ellas mismas lo que generan. Entre sus características están:
- La energía generada se consume únicamente en la misma vivienda o edificio donde se instala la instalación fotovoltaica.
- Se requiere conexión a la red.
- Puede verter excedentes a la red (autoconsumo con excedentes) o no (autoconsumo sin excedentes).
Autoconsumo colectivo
También llamado comunitario. Ideal para edificios de varios vecinos o comunidades vecinales, donde lo que se produce se reparte entre los vecinos.
- La energía producida se reparte entre varios consumidores conectados a la misma instalación.
- Los vecinos pueden recibir energía proporcional según su participación.
- Permite compensar excedentes en la factura según normativa.
- Se puede aprovechar espacios compartidos como tejados o azoteas.
Autoconsumo compartido
Conocido también como autoconsumo remoto o a distancia. La energía producida se comparte entre distintos puntos de consumo, que no necesariamente están en la misma ubicación.
- Permite que un productor (ej. finca solar o empresa) abastezca a varios consumidores, aunque estén en lugares diferentes.
- Requiere acuerdos contractuales y registro en la compañía eléctrica.
- La compensación económica por excedentes se gestiona a través de la red.