La capacidad de energía solar fotovoltaica instalada en todo el mundo sigue creciendo y ya se han alcanzado los 480GW en todo el mundo. Además, los costes de producción de energía a partir de placas solares han bajado. A día de hoy, ya son un 76% más bajos que en 2009. Según la consultora DNV-GL, prevé que la fotovoltaica producirá, en 2050, el 40% de la energía consumida en el planeta.
El consumo de energía sigue creciendo y los tejados o suelo firme puede no ser suficiente para que gran parte de la energía producida sea de origen solar fotovoltaico. Por ello, se están empezando a buscar soluciones para este problema. Una de las soluciones que ya se han empezado a llevar a cabo es la fotovoltaica flotante (instalar plantas solares sobre mares, lagos, embalses, entre otros).
Energía fotovoltaica para reducir costes energéticos
La fotovoltaica flotante está empezando a crecer de forma notable y ya se cuenta con más de 1GW instalado en todo el mundo. Esta cantidad se queda corta para lo que puede ser en el futuro y es que la fotovoltaica flotante puede ser una la solución ante una de los límites que tenía la fotovoltaica, el espacio.
Según algunos expertos, "Si bien los costes de instalación son más altos en el mar que las placas solares convencionales instalada en tierra, una vez instalado, el rendimiento de la placa solar crece debido al efecto de enfriamiento por lo que el coste medio de generación por Kwh serán más bajos".
La fotovoltaica flotante se plantea como una solución ante el ‘intrusismo’ de las plantas solares en los espacios agrícolas. Pese a las increíbles posibilidades, se han encontrado alguna traba como la corrosión y daños por tormentas. El impacto dentro del ecosistema marino también puede ser un problema que se encuentre la fotovoltaica flotante.
Por el momento, las plantas solares en aguas dulces empiezan a coger fuerza y al GW ya instalado se la suman los que ya están en proceso de diseño o ejecución. Por otro lado, la fotovoltaica flotante marina deberá esperar su oportunidad, ya que las fuerzas de las olas y la corrosión del agua salada son un gran impedimento para la instalación de placas solares en alta mar.